
Mantener el contacto con alguien que está en prisión o en detención puede significar muchísimo. Una carta física es algo personal y tangible: se puede guardar, releer y sentir como un vínculo real con el exterior. Sin embargo, enviar correo a centros penitenciarios no siempre es sencillo: los requisitos de dirección, las normas del centro y los pasos de impresión y franqueo pueden variar.
Cartas reales, en todo el mundo
Con inlettia puedes enviar cartas reales a personas presas en todo el mundo. Tú escribes tu carta online y nosotros nos encargamos del resto: la imprimimos, la metemos en un sobre, la franqueamos y la enviamos por correo postal al centro correspondiente.
Escribe online. Nosotros nos ocupamos de todo.
Enviar una carta a una prisión puede implicar detalles importantes y procedimientos específicos. inlettia simplifica el proceso para que tú te centres en el mensaje y nosotros gestionemos la logística necesaria para que la carta se envíe correctamente.
Entrega en pocos días en la mayoría de los casos
En la mayoría de los casos, la persona destinataria recibe tu carta en pocos días. El plazo puede variar según el país y la gestión interna del correo en cada centro.
Una carta puede alegrar el día a alguien
Un mensaje sencillo puede marcar la diferencia cuando alguien está privado de libertad. Noticias de casa, palabras de apoyo o simplemente “me acuerdo de ti” pueden aportar mucho.
Paso a paso: cómo funciona
- Introduce los datos del remitente y del destinatario
Añade tu información y la del destinatario (y del centro). - Escribe tu carta
Redacta el mensaje directamente online. - Previsualiza y paga
Revisa la carta antes de enviarla y completa el pago. - Nosotros imprimimos y enviamos
Preparamos la carta y la enviamos por correo postal.
Un formulario = una carta
El precio incluye impresión, sobre y franqueo — sin pasos extra. Tú escribes online y inlettia se encarga del resto.